Cuidar de tu salud sexual es sencillo cuando lo incorporas a tu rutina. Con unos pocos pasos puedes protegerte a ti mismo y a las personas con las que mantienes relaciones sexuales.
Introducción
La salud sexual es algo más que evitar infecciones. Se trata de sentirse seguro, respetado y en control de tus decisiones. Estos pasos son un buen punto de partida.
Si no estás seguro de qué es lo más adecuado para ti, pregunta en tu centro de salud. El equipo puede elaborar un plan contigo.
Medidas cotidianas
- Utiliza preservativos con nuevas parejas y usa suficiente lubricante.
- Hazte pruebas periódicamente, sobre todo cuando cambies de pareja.
- Infórmate sobre las vacunas, incluidas las de la hepatitis B y el VPH
- Habla con tus parejas sobre las pruebas y los límites
Conoce tus opciones
La PrEP puede prevenir el VIH antes de mantener relaciones sexuales. La PEP puede prevenirlo tras una posible exposición, si se inicia en un plazo de 72 horas. Los anticonceptivos son gratuitos en las clínicas de salud sexual, incluida la anticoncepción de emergencia.
Cuida tu bienestar
Dormir bien, comer sano, hacer ejercicio y contar con buenos amigos te ayudará. Si te sientes decaído o ansioso respecto al sexo o a tus relaciones, coméntaselo al equipo de tu centro de salud o a tu médico de cabecera.
Cuida de ti mismo
Pregúntate si te sientes seguro y feliz con tu vida sexual. Si la respuesta es no, o si no estás seguro, habla con alguien en quien confíes o con el equipo de tu centro de salud. Nunca es mal momento para pedir ayuda.
Los pequeños hábitos suman. Tu clínica puede ayudarte con cada uno de estos pasos. Vuelve siempre que tu situación cambie, por ejemplo, cuando empieces una nueva relación o cuando lleve un año sin hacerte las pruebas.